¿Cada vez que una factura llega a tu empresa pone en marcha una complicada búsqueda y persecución entre correos electrónicos, revisiones, aprobaciones y datos introducidos a mano? La contabilización de facturas es una tarea esencial para mantener las cuentas al día y cumplir con las obligaciones fiscales, pero también puede consumir mucho tiempo cuando el proceso depende de tareas manuales.
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En este artículo te explicamos cómo contabilizar una factura, qué información debes revisar antes de registrar la operación y cómo se realiza el asiento contable de una factura recibida o emitida. También veremos algunos casos que requieren un tratamiento especial, compararemos el proceso manual con la contabilización automática de facturas y analizaremos cómo la automatización permite agilizar la captura, validación y aprobación de facturas, preparar su imputación contable y transferir los datos al ERP o al sistema de contabilidad.
Índice:
- ¿Qué es la contabilización de facturas?
- Qué hay que comprobar antes de contabilizar una factura
- Cómo contabilizar una factura paso a paso
- Cómo contabilizar una factura recibida
- Cómo contabilizar una factura emitida
- Casos en los que la contabilización de facturas requiere un tratamiento especial
- Contabilización manual vs. contabilización automática de facturas
- Cómo automatizar la contabilización de facturas
- Ventajas de automatizar la contabilización de facturas
- Preguntas frecuentes sobre contabilización de facturas
- Conclusión. De la factura al asiento contable: más control y menos tareas manuales
¿Qué es la contabilización de facturas?
La contabilización de facturas es el proceso mediante el cual la información de una factura se incorpora a la contabilidad de la empresa.
Pero esto no consiste únicamente en guardar el documento o incluirlo en un registro de facturas, sino en reflejar la operación mediante el correspondiente asiento contable de una factura, según su categoría y con los criterios contables y fiscales aplicables.
Para hacerlo hay que identificar varios datos como la base imponible, los impuestos, el total de la factura, la fecha de la operación y las cuentas que intervienen. En una factura recibida, por ejemplo, normalmente se registra el gasto o la compra, el IVA soportado y la deuda con el proveedor. En una factura de venta, se registran el ingreso, el IVA repercutido y el importe pendiente de cobro del cliente.
Una contabilización correcta permite conocer la situación económica de la empresa, preparar las liquidaciones fiscales y mantener la trazabilidad de cada operación.
Todo lo anterior se puede hacer mediante el procesamiento automático de facturas, para que la información llegue correctamente validada al sistema contable sin necesidad de la introducción manual de los datos.
Qué hay que comprobar antes de contabilizar una factura
Antes de contabilizar facturas, lo primero que hay que comprobar es que el documento sea correcto y que la operación se haya producido realmente. Esta revisión evita errores contables, incidencias con proveedores y problemas al presentar los impuestos. Una vez hecha esta comprobación básica, también conviene revisar los datos que deben contener las facturas y las obligaciones relativas a su expedición y conservación tal y como se recogen en el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación.
Te compartimos una checklist de las cosas que conviene revisar antes de realizar el asiento:
- Datos identificativos: comprueba el número y la fecha de la factura, así como la razón social, el NIF y el domicilio tanto del emisor como del destinatario. También debes verificar que el proveedor o cliente esté correctamente dado de alta.
- Descripción de la operación: revisa que los productos o servicios facturados coincidan con lo contratado, así como las cantidades, los precios, los descuentos aplicados y las condiciones de pago.
- Importes e impuestos: confirma que la base imponible, el tipo de IVA, la cuota tributaria y el total de la factura estén bien calculados. Cuando corresponda, también habrá que comprobar la retención de IRPF u otros conceptos fiscales.
- Correspondencia con otros documentos: en las facturas de proveedores, verifica que la información coincida con el pedido, el contrato o el albarán. Si existen diferencias, es preferible aclararlas antes de aprobar y contabilizar la factura.
- Ausencia de duplicados: comprueba que el documento no se haya registrado anteriormente con otro nombre de archivo o a través de un canal diferente. Una factura duplicada puede acabar generando también un pago duplicado.
- Fecha y periodo contable: determina en qué ejercicio y periodo debe registrarse la operación, especialmente cuando la fecha de emisión, la recepción de la factura y el devengo no coinciden.
- Imputación y aprobación: asigna la cuenta contable y, si procede, el proyecto, departamento o centro de coste correspondiente. Antes de continuar, confirma también que se ha completado el circuito de aprobación de facturas establecido por la empresa.
Todas estas comprobaciones ayudan a mantener un registro de facturas ordenado y coherente con los libros registro de IVA de la Agencia Tributaria, además de facilitar el control contable y fiscal de cada operación.
La buena noticia es que con un software contable, buena parte de estas comprobaciones puede automatizarse para detectar errores y duplicados, validar la información y enviar cada documento al circuito de aprobación correspondiente antes de transferir sus datos al sistema contable.
Cómo contabilizar una factura paso a paso
Aunque el procedimiento puede variar según el tipo de operación y la organización interna de cada empresa, estos son los pasos básicos para saber cómo contabilizar una factura correctamente:
- Recibir y registrar la factura: el primer paso es incorporar el documento al registro de facturas, asignarle una referencia y comprobar que no se haya recibido anteriormente por otro canal para evitar duplicados.
- Verificar los datos: hay que revisar la identidad del emisor y del destinatario, el concepto, las fechas, la base imponible, el tipo de IVA y el total de la factura, además de confirmar que los cálculos sean correctos.
- Clasificar la operación: a continuación, se clasifica según tipología, si se trata de una compra, un gasto, una venta, una inversión o cualquier otro tipo de operación, y se selecciona la cuenta contable correspondiente.
- Realizar la imputación contable: cuando sea necesario, el importe se asigna también a un proyecto, departamento o centro de coste. En el caso de las facturas recibidas, esta fase suele incluir la validación y la aprobación de facturas por parte de las personas responsables.
- Registrar el asiento: una vez comprobada y aprobada la información, se introduce el asiento contable de una factura en el software contable o ERP, reflejando la base imponible, el impuesto correspondiente y la deuda o el derecho de cobro.
- Archivar y conservar el documento: por último, la factura debe quedar vinculada a su registro y conservarse de forma segura, accesible y trazable para facilitar consultas, cierres contables o auditorías.
Cómo contabilizar una factura recibida
Vamos a ver cómo contabilizar las diferentes facturas. Para contabilizar facturas recibidas, primero hay que identificar cuál es el producto o servicio que ha adquirido la empresa y comprobar que la factura cumple los requisitos necesarios. No se registra igual la compra de mercancías que la contratación de un servicio o la adquisición de un activo. Ten en cuenta que cada tipo de operación determina la cuenta contable que debe utilizarse.
De forma general, el asiento contable de una factura recibida incluye:
Qué se incluye en el Debe:
- El importe de la compra, gasto o activo, sin incluir el IVA. Para las facturas de compras pueden utilizarse cuentas del grupo 6, mientras que la adquisición de un elemento que vaya a permanecer en la empresa se registraría en la cuenta de inmovilizado correspondiente.
- El IVA soportado que la empresa pueda deducir, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por la normativa fiscal.
Qué se incluye en el Haber:
- El importe total pendiente de pago, normalmente en la cuenta del proveedor o acreedor correspondiente.
Las cuentas concretas deben elegirse según el tipo de operación y el marco contable aplicable. El Plan General de Contabilidad recoge los criterios de registro y valoración y ofrece el cuadro de cuentas que sirve de referencia para realizar esta clasificación.
En la contabilización de facturas de proveedores, también es importante vincular cada documento con su pedido, albarán, contrato y aprobación. De este modo, las facturas de compra no solo quedan registradas correctamente, sino que se mantiene la trazabilidad entre la operación, el asiento y el pago.
Cómo contabilizar una factura emitida
Vamos a ver otro de los casos para contabilizar facturas. Para contabilizar las facturas emitidas, es necesario registrar tanto el ingreso obtenido por la venta de un producto o la prestación de un servicio como el derecho de cobro frente al cliente. Además, la empresa debe reflejar el IVA repercutido, es decir, el impuesto que cobra al cliente y que posteriormente deberá declarar ante la Agencia Tributaria.
Qué se incluye en el Debe:
- El total de la factura pendiente de cobro, que se registra en la cuenta del cliente correspondiente.
Qué se incluye en el Haber:
- El importe de la venta o del servicio sin impuestos, utilizando la cuenta de ingresos que corresponda según la naturaleza de la actividad.
- La cuota de IVA repercutida u otros conceptos fiscales que deban incluirse en la operación.
Al igual que ocurre con las facturas recibidas, la cuenta utilizada para registrar el ingreso dependerá del tipo de operación y del plan general contable aplicable. Con un software contable se pueden mantener las facturas de ventas correctamente vinculadas con sus respectivos asientos y cobros, lo que facilita el seguimiento de los ingresos, la conciliación contable y el cumplimiento de las obligaciones fiscales.
Casos en los que la contabilización de facturas requiere un tratamiento especial
No todas las facturas pueden registrarse siguiendo el esquema general de compra o venta. Algunas operaciones tienen particularidades contables o fiscales que afectan al asiento, al IVA o al importe que finalmente se cobra o se paga. Vamos a ver algunas de las excepciones más comunes:
- Facturas rectificativas: se utilizan para corregir o modificar una factura anterior, por lo que deben vincularse con el documento rectificado y reflejar los ajustes correspondientes en la base imponible y los impuestos.
- Facturas con retención: cuando la operación está sujeta a retención de IRPF, el importe que recibe el proveedor es inferior al total de la factura, ya que la empresa pagadora debe registrar la retención y declararla posteriormente.
- Facturas con varios tipos de IVA: cada base imponible y su cuota deben registrarse por separado de acuerdo con el tipo de IVA aplicado.
- Anticipos: los pagos o cobros realizados antes de completar la operación requieren un registro específico y pueden producir el devengo del IVA en el momento en que se efectúan.
- Descuentos: los descuentos incluidos en la propia factura reducen la base de la operación. Si se aplican posteriormente, puede ser necesario documentarlos mediante una factura rectificativa.
- Operaciones intracomunitarias: las compras y ventas realizadas con empresas de otros países de la Unión Europea pueden exigir un tratamiento específico del IVA y el cumplimiento de determinadas obligaciones informativas.
- Inversión del sujeto pasivo: en estos casos, es el destinatario de la operación quien debe declarar el impuesto. Cuando tiene derecho a deducirlo, registra tanto el IVA repercutido como el IVA soportado de acuerdo con la normativa aplicable.
- Facturas en moneda extranjera: deben convertirse a euros utilizando el tipo de cambio que corresponda. Las diferencias que se produzcan posteriormente, por ejemplo, entre la fecha de la factura y la del pago, también tendrán que registrarse contablemente.
Es importante identificar estas situaciones antes de contabilizar facturas para evitar que una operación aparentemente sencilla acabe generando descuadres o incidencias fiscales.
Contabilización manual vs. contabilización automática de facturas
Ya hemos visto que la contabilización de facturas manual obliga a revisar cada documento, copiar sus datos, solicitar aprobaciones y volver a introducir la información en el ERP o software contable. Además del tiempo que requieren, estas tareas incrementan el riesgo de errores, duplicados y retrasos. Con la automatización contable, una gran parte de este trabajo puede realizarse mediante reglas y flujos de trabajo automáticos previamente configurados.
La diferencia no consiste simplemente en sustituir el papel por una pantalla. El proceso automatizado centraliza las facturas, extrae y valida sus datos, gestiona la aprobación de facturas y prepara la precontabilización antes de enviar la información al sistema contable.
Cómo automatizar la contabilización de facturas
Para automatizar la contabilización de es necesario conectar la recepción, la extracción de datos, las validaciones, la aprobación y la precontabilización dentro de un mismo flujo, hasta transferir la información al sistema contable. Con un software como DocuWare permite centralizar y automatizar estas fases para reducir las tareas manuales y mantener el control sobre cada factura durante todo el proceso, gracias a su solución para la gestión automática de facturas.
A continuación te contamos los pasos para automatizar este proceso:
1. Capturar automáticamente los datos de la factura
Con un software como DocuWare, se centralizan las facturas recibidas desde diferentes canales, como el correo electrónico, el escáner o una carpeta de importación. Su tecnología OCR permite leer documentos escaneados, mientras que el procesamiento inteligente de documentos o IDP identifica, clasifica y extrae datos como el proveedor, el número de factura, las fechas, la base imponible, los impuestos y el importe total.
2. Validar la información antes de contabilizar
Los datos extraídos pueden comprobarse mediante reglas previamente configuradas. DocuWare te ayuda a detectar campos incompletos, errores de cálculo, posibles duplicados o diferencias con la información disponible sobre proveedores, pedidos y albaranes. Cuando se identifica una incidencia, la factura puede enviarse a una persona para su revisión.
3. Automatizar la aprobación
Los workflows de DocuWare dirigen cada documento hacia las personas responsables en función de criterios como el proveedor, el importe, el departamento o el centro de coste. Las tareas, avisos y recordatorios automáticos agilizan la aprobación de facturas y permiten conocer en todo momento en qué fase se encuentra cada una.
4. Preasignar los datos contables
A partir de las reglas definidas por la empresa, DocuWare te permite preparar la imputación contable mediante la asignación de cuentas, centros de coste, proyectos u otros datos necesarios. Esta precontabilización reduce la introducción manual de información, aunque las excepciones o los casos que lo requieran pueden mantenerse sujetos a revisión.
5. Transferir los datos al ERP o sistema contable
Una vez validados y aprobados, los datos se envían al ERP o software contable para completar el registro. La integración de DocuWare con ERPs y sistemas contables evita tener que introducir de nuevo la información y permite mantener conectados el documento y sus datos. La creación definitiva del asiento dependerá del sistema integrado y de la configuración establecida.
6. Archivar la factura y conservar la trazabilidad
DocuWare archiva la factura junto con sus datos y mantiene el historial del proceso. De este modo, es posible consultar quién la revisó, cuándo fue aprobada y qué información se transfirió al sistema contable, además de localizar inmediatamente el documento cuando sea necesario realizar una comprobación, cerrar un periodo o preparar una auditoría.
Ventajas de automatizar la contabilización de facturas
Automatizar la contabilización de facturas te permite agilizar el trabajo diario y disponer antes de información fiable. Pero, además, tiene otras ventajas que harán el trabajo administrativo mucho más eficiente; estas son algunas de ellas:
- Menos introducción manual de datos: la información se extrae automáticamente de las facturas y se reutiliza durante todo el proceso.
- Menor riesgo de errores y duplicados: las reglas de validación ayudan a detectar datos incorrectos, cálculos incoherentes o documentos repetidos.
- Contabilización más rápida: las facturas avanzan sin depender de tareas manuales en cada fase.
- Menos facturas pendientes de aprobación: los avisos y recordatorios reducen los retrasos en las aprobaciones y evitan que los documentos queden olvidados.
- Información financiera actualizada antes: los datos llegan con mayor rapidez al sistema contable, lo que facilita los cierres y el seguimiento de la situación financiera.
- Mayor control de los centros de coste: la asignación de cada gasto al departamento, proyecto o centro de coste correspondiente mejora el análisis interno.
- Trazabilidad completa: es posible relacionar la factura con su validación, aprobación, asiento y pago.
- Localización inmediata de los documentos: las facturas y la información asociada pueden recuperarse sin buscar en correos, carpetas o archivadores.
- Auditorías más sencillas: el historial del proceso y la documentación vinculada facilitan las comprobaciones internas y externas.
- Mayor capacidad de gestión: la empresa puede procesar más facturas sin aumentar el trabajo administrativo.
Preguntas frecuentes sobre contabilización de facturas
Te respondemos a las dudas más comunes sobre cómo contabilizar una factura.
¿Qué diferencia hay entre la fecha de factura y la fecha de contabilización?
La fecha de factura indica cuándo se expidió el documento, mientras que la fecha de contabilización señala cuándo se incorpora la operación a la contabilidad. Ambas pueden coincidir, pero no siempre sucede así. Para determinar el periodo correcto deben tenerse en cuenta la fecha en la que se produjo la operación, el principio de devengo y las normas contables y fiscales aplicables.
¿Cómo se contabiliza una factura rectificativa?
Una factura rectificativa debe vincularse con la factura original y registrarse reflejando la corrección realizada. Según aumente o reduzca los importes iniciales, habrá que ajustar las cuentas de gasto o ingreso, la deuda o el derecho de cobro y las cuotas de IVA correspondientes. La factura original no debe eliminarse, ya que ambos documentos forman parte de la trazabilidad de la operación.
H3: ¿Qué ocurre si una factura incluye varios tipos de IVA?
Cuando una factura contiene operaciones sujetas a distintos tipos de IVA, cada base imponible y su respectiva cuota deben identificarse y registrarse por separado. De este modo, el IVA soportado o el IVA repercutido queda correctamente desglosado en la contabilidad y en el correspondiente registro de facturas.
¿Hay que conservar una factura después de contabilizarla?
Sí. Haber completado la contabilización de facturas no elimina la obligación de conservar los documentos justificativos. El artículo 30 del Código de Comercio establece que los empresarios deben conservar durante seis años los libros, la correspondencia, la documentación y los justificantes relacionados con su actividad, sin perjuicio de otros plazos específicos que puedan resultar aplicables. Las facturas deben mantenerse ordenadas, accesibles y vinculadas con sus registros para poder atender consultas, auditorías o comprobaciones.
Conclusión. De la factura al asiento contable: más control y menos tareas manuales
Como hemos visto, una correcta contabilización de facturas exige comprobar los datos, clasificar cada operación, aplicar el tratamiento contable y fiscal adecuado y conservar el documento con toda su trazabilidad. Tanto al contabilizar facturas recibidas como al contabilizar facturas emitidas, es fundamental disponer de información fiable para evitar errores, mantener las cuentas actualizadas y cumplir con las obligaciones fiscales.
DocuWare te permite automatizar la contabilización de facturas desde su recepción hasta la preparación y, gracias a su capacidad de integración, puedes realizar la transferencia de los datos a tu ERP o software contable. La captura inteligente, las validaciones, los workflows de aprobación y el archivo centralizado reducen el trabajo manual y mantienen cada factura vinculada con su proceso. ¿Quieres comprobar cómo puede adaptarse nuestra solución a tu empresa? Solicita una demo y disfruta de una prueba gratuita sin compromiso.
Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento legal o fiscal. Para su caso concreto, consulte a un profesional colegiado.