Da un vuelco a tus problemas de cumplimiento

El cumplimiento de las normas HIPAA, Sarbanes-Oxley, GDPR y otras no tiene por qué ralentizar los procesos de una organización.  Con modelos de gestión documental digitales, la automatización de flujos de trabajo que respeten estas normas y la correcta implementación de un sistema de compliance, los responsables de las empresas pueden incrementar el ritmo y el rendimiento de sus negocios. 

La adopción de estándares de control, transparencia de la información, seguridad y privacidad, conforme a las directrices de la Unión Europea o de tu sector, permite que la transformación digital se realice de forma natural y refuerza la cultura de cumplimiento entre los empleados.

 

Integridad de los datos

El cumplimiento normativo garantiza la alta integridad de los datos y de que toda la información procesada sea completa, precisa y se almacene con todas las garantías administrativas, técnicas y físicas que impidan su manipulación, daño o eliminación. 

Contar con un buen sistema de gestión documental también refuerza la función de control interno dentro de la empresa, facilitando la responsabilidad individual y colectiva sobre los datos tratados.



Mayor Productividad

Cuando la información digitalizada está disponible para usuarios autorizados en el momento adecuado, sin temor a perder o poner la información en riesgo, los equipos de trabajo pueden ejecutar procesos con seguridad. precisión y confianza. El resultado suele ser una mayor productividad y rentabilidad. 

Esto no solo mejora los tiempos de respuesta, también permite desarrollar actividades de mayor valor estratégico dentro de un entorno de trabajo eficiente, conforme a las leyes y estándares del sector. 



Satisfacción del cliente

La combinación de protección de datos, privacidad de los usuarios y disponibilidad de la información dan como resultado una experiencia del usuario satisfactoria. La superación de las expectativas y la generación de confianza son el beneficio más distintivo de los negocios digitales modernos. 

Las organizaciones que integran el compliance, como parte natural de su ética y operativa, refuerzan el vínculo con sus clientes y se consolidan en el mercado.